Por Luis R. Secco, director del departamento de Consultoría Económica de Deloitte Argentina.
A pesar de la incertidumbre externa y doméstica, política y económica que se vive por estos días, en materia financiera se está lejos de repetir comportamientos de crisis como en otras ocasiones pasadas. Si bien se ha activado la “memoria de las crisis” en lo que se refiere a cambios de portafolio (de activos en pesos a activos en dólares) y a dinámica de los depósitos, la situación parece, al menos por el momento, controlada.
La demanda privada de dólares se ha mantenido elevada en los últimos meses. Sin embargo, los registros se ubican bien por debajo de los picos de mayo-08 (plena pelea con el campo) y octubre-08 (agudización de la crisis externa + estatización de las AFJP), meses en los que la demanda privada semanal promedio de dólares alcanzó los USD 1,000 M (frente a una media semanal inferior a los u$s 500 millones desde marzo-09 a la fecha).
Aún en marzo-09, el mes más agitado en lo que va del año (los mercados financieros internacionales tocaron el piso hacia principios de ese mes, mientras que el Gobierno anunciaba el adelantamiento de las elecciones), el promedio semanal de demanda privada de dólares se mantuvo por debajo de estos registros (u$s730 millones).
Si bien luego de la calma de abril-09 y las primeras semanas de mayo-09 la demanda privada de dólares mostró un crecimiento, se mantuvo estable alrededor de los u$s500 millones semanales. Cifra manejable para el BCRA, fundamentalmente por el incremento de la oferta de divisas producto de la mayor liquidación de parte de exportadores, que balanceó el mercado.
Así, la autoridad monetaria sólo se encargó de intervenir puntualmente, en algún momento de incertidumbre o para destrabar el mercado, manteniendo prácticamente sin cambios las reservas internacionales.
Por el lado de los depósitos del sector privado, la dinámica está lejos de ser preocupante. Aún cuando se mantiene la desaceleración iniciada en septiembre-08, los depósitos totales en pesos y dólares del sector privado no muestran caídas significativas cuando se comparan los niveles actuales con aquellos de fines de ese mes. Sin embargo, detrás de este comportamiento ha habido un leve y discontinuo proceso de dolarización de los depósitos, que se ha acentuado en los últimos meses.