Corrección, límites, y consistencia. Según los especialistas en moda femenina, estos tres elementos constituyen la trilogía base o el ABC que las mujeres de negocios y profesionales deberían tener en cuenta a la hora de elegir su vestuario para encarar una jornada exitosa.
“Saber lo que es apropiado para cada momento y situación puede tener un impacto en el éxito profesional o a la hora de afrontar una negociación”, dijo Marina Rabinovitch, diseñadora de moda a Día de Negocios.
"Definir y elegir qué vestuario es el más apropiado para ir a trabajar, no solamente es una pregunta que se hacen las mujeres de negocios, sino también quienes necesitan arreglarse para asistir a un evento especial, una entrevista o a una conferencia", añadió.
“Las ropas correctas o apropiadas se adaptarán al ambiente laboral y a las personas con quienes se va a interactuar. Si una mujer trabaja en un rubro formal, con disposiciones o reglas más o menos estrictas, tendrá que escoger prendas formales”, añadió Marcela Fedelich, responsable de la firma “Été”. En cambio, graficó, si el rubro “es más descontracturado, entoces sí se puede echar mano a ropa informal y divertida”.
Las dos especialistas coincidieron en subrayar que existen límites en la forma de vestirte, especialmente durante el verano: mientras más piel se muestre, menos formal se define una mujer; por lo tanto, para “mantener un aspecto sobrio es necesario cubrir razonablemente el cuerpo”, enfatizaron.
“El vestuario para el mundo de los negocios requiere que transmita confianza y credibilidad en todos aquellos con quienes se va a interactuar”, recalcó Fedelich.
Para la temporada verano 2008/09, están muy a la moda los saquitos con mangas tres cuartos. “Son femeninos, frescos en el clima cálido, y se adaptan a la perfección a la mayoría de las actividades en las que se debe usar un abrigo o una tercera capa de ropa. Aunque este tipo de saco deja ver una porción del brazo mayor que uno normal, se adaptará perfectamente bien a negocios tradicionales como aquellos relacionados a las leyes o las finanzas, y a aquellos que se desarrollan dentro de oficinas”, graficó.
Por su parte, “las remeras y los vestidos sin mangas son opciones riesgosas para los negocios, ya que exponen la totalidad de los brazos y, muchas veces, buena parte de los hombros. Esa porción superior de los brazos que queda expuesta”. Entre los riesgos que supone esta opción se encuentra el de revelar la edad o la afición o no hacia la gimnasia.
En cuanto a los tops strapless son muy populares para esta temporada, sobre todo entre las mujeres de menos de 30 años. No obstante, la exposición completa de los brazos y los hombros no tiene lugar en el mundo de los negocios, ya que puede ocasionar “distracciones”, opinan las especialistas. Por esa razón no aconsejan usar strapless para hacer negocios, al menos que se tenga puesto un saco o alguna otra prenda que cubra.
El strapless es más apropiado para s horas de recreación o situaciones más descontracturadas.
En cuanto a los escotes profundos “siempre conducen la atención al busto de la mujer. Si se pretende que el interlocutor mire a los ojos en lugar de los senos hay que optar por escotes moderados en el trabajo”, afirma Rabinovitch.
¿Qué pasa con los pantalones cortos? Rabinovitch considera que “con camperas deportivas pueden estar a la moda esta temporada, pero no serán apropiados todos los ámbitos laborales. Se puede usarlos si una mujer se desempeña en un campo de la industria de la creatividad, como pueden ser la moda o el diseño de interiores. No obstante, si los días transcurren entre abogados y contadores, hay que dejarlos para usarlos en la privacidad del hogar”.
¿Es complicado y difícil elegir un vestuario para afrontar un día de trabajo? La respuesta es “no”, según Fedelich: “No es muy complicado si se recuerda la importancia de ser correcto, un poco sobria, establecer límites, y ser consistente del atuendo. Las muestras de piel excesivas generalmente son inapropiadas, al menos que una mujer sea guardavidas o bailarina de caño en algún club para hombres”.
Finalmente, las especialistas destacan la importancia de “mantener la calma y permanecer vestida a medida que el clima vaya volviéndose más caluroso”. Otro detalle importante: procurar mantener la visión de negocios en la mente a la hora de elegir la ropa. “De esa manera lo más probable es que los demás piensen en negocios sólo con verte”, finalizó Fedelich.