Pese a las estruendosas caídas de las cotizaciones de las acciones en la bolsa porteña de la última semana ya que su principal indicador, el Merval, perdió el 8,4% en apenas seis ruedas, el balance del mes es, en la mayoría de los casos, digno del mejor elogio.
El desarrollo observado en el mes permitió darles un fuerte impulso a las cotizaciones de acciones de entidades financieras, como también a determinados títulos públicos y algunas materias primas. En el otro extremo se ubican los títulos ligados al sector petrolero y energético.
Los bonos no se quedan atrás, pues sus subas oscilaron entre el 100% y el 180% en sólo diez meses. Respecto a otras inversiones, las materias primas mostraron en general fuertes variaciones y las monedas como el real o la libra le ganaron cómodamente al dólar.
Desde enero a la fecha los índices más representativos de la bolsa porteña muestran incrementos pocas veces vistos en el pasado. Por ejemplo, el Merval acumula una ganancia del 104%, en particular por el gran desarrollo del período iniciado en abril, con un importante lote de papeles cuyo rendimiento va del 101% al 191 por ciento.
Las mayores subas correspondieron a Banco Hipotecario, que ha ganado hasta ahora el 191%, seguida por Banco Macro (189%) y Banco Patagonia (169 por ciento). Los desarrollos más acotados, a excepción de Petrobras Energía, que atravesó un proceso de fusión que afectó sus cotizaciones, fueron Aluar (34,8%) y Siderar con 49,6 por ciento.
En materia de títulos públicos, se destacó la suba de los cortos en pesos (180%), y los largos en dólares (150 por ciento). Los cortos en dólares, por su parte, han avanzado un 106% y los largos en pesos el 101 por ciento.
Dionisio Corneille, director de Corneille Sociedad de Bolsa, fue contundente al afirmar que “el mercado local acompaña lo que está sucediendo a nivel internacional, que indica que la crisis de los Estados Unidos ya ha pasado, a pesar de que tradicionalmente septiembre y octubre no son meses buenos. Sin embargo, estamos ante un año excepcional”.