El año 2011 fue positivo para la actividad turística en la Argentina. Entre enero y octubre la cantidad de viajeros hospedados en el país se incrementó 3,8% y las pernoctaciones 2,3%. La ocupación hotelera de turistas residentes creció a un mayor ritmo que la de los visitantes no residentes (4,4% vs. 1,6% respectivamente).
Por el impacto de las cenizas del volcán Puyehue, la Patagonia fue la única región que presentó caídas en la cantidad de visitantes y de pernoctes (-11% y 16% respectivamente). No obstante, durante las vacaciones de invierno los argentinos tuvieron la posibilidad de relocalizarse hacia otros destinos compensando la menor actividad turística en el Sur.
Además de la relocalización, la incorporación de nuevos feriados y el incremento del poder adquisitivo de los asalariados fueron otros factores que contribuyeron a impulsar el turismo interno. En un contexto de menor crecimiento económico y mayor incertidumbre sobre los ingresos de los hogares, habrá que ver cómo evolucionan los gastos destinados al turismo en 2012.
Por otra parte, el turismo emisivo continúa mostrándose más dinámico que el receptivo (2% vs. 13,3% en los primeros once meses de 2011). Así, el saldo de Viajes incluido en la Cuenta Corriente Cambiaria para este período resultó 71% menor al de 2010. En efecto, los cobros por viajes crecieron 2,3% mientras que los pagos 52,1%.
Este año la crisis europea podría resentir el ingreso de turistas del viejo continente, mientras que en la medida que las trabas a la compra de divisas no se intensifiquen el impacto sobre el turismo emisivo sería acotado.